Consejos para Padres
 
ánimo para padres de niño enfermo
De Jesús, con cariño - Palabras de ánimo para los padres de un niño enfermo
Observar que un hijo sufre una enfermedad, por lo general es mucho más difícil que soportar una enfermedad en nuestro propio cuerpo. 

Cuando enfrentes una situación así, recuerda que puedo sacar belleza y propósito hasta de las circunstancias más tristes o difíciles. Ya sea que un hijo tuyo tenga un fuerte resfriado o gripe, o que soporte una larga enfermedad, o que haya estado hospitalizado, velo por tu hijo. Amo a tu hijo, y todo lo hago bien.

Si enfrentas un sufrimiento así, recuerda que Yo conozco a tu hijo mejor que nadie y que lo amo incluso con mayor profundidad e intensidad que tú.

 Estoy muy orgulloso de ti, porque esta gran dificultad en la vida de tu hijo la enfrentas con fe y confianza en Mí. Sé que no es fácil pasar por esta experiencia. Es desgarradora. Estoy muy orgulloso de que confíes en que te sacaré adelante, a pesar de lo difícil que es para ti y tu hijo en estos momentos. Te prometo que te sacaré adelante.

Mis ángeles y Yo estamos a tu lado para dar paz, consuelo y gracia sobrenatural para mantenerte a flote. Envío olas de alivio y vislumbres de gracia y curación para tu hijo.

En estas circunstancias y dificultades te bendigo con curación, alivio, esperanza, valor, fe y la senda a la victoria.  Jamás permitiré que pases por algo que no puedas soportar. Jamás permitiré que tu hijo o hija pase por algo que no pueda aguantar. No dejaré de cumplir esa promesa en la vida de tu hijo o hija. Daré una salida.

Todo pasa, hasta lo que parece que durará para siempre. Es fácil sentir que estoy distante de ti y de tu hijo cuando tu hijo está enfermo o sufre. Pero nada podría estar más lejos de la verdad. En esos momentos estoy más cerca de ti y de tu ser querido.

Una de las cosas más difíciles en la vida es ver sufrir a un niño. Sin embargo, recuerda que Mis pequeñitos contemplan Mi rostro, y que al contemplarlo reciben fuerzas para aguantar. Sus espíritus son fuertes y con capacidad de recuperación, porque están cerca de Mí. Doy la gracia necesaria según el padecimiento, incluso a la corta edad de tu hijo.

Doy Mi gracia a tu hijo cuando más la necesita. No dejo huérfanos a Mis hijos. 

Artículo gentileza de "La Familia Internacional".
 
 
 - De Jesús, con cariño

Todos los padres, de una u otra forma, en algún momento, se sienten incapaces. Parte del amor que tienen por sus hijos se traduce en el deseo de darles lo mejor de lo mejor, aunque ello les exija una entrega que rebase su capacidad natural.

Pero no hagas como muchos padres que cometen el error de pensar que deben asumir toda la carga por sí solos. De lo contrario, en poco tiempo te agotarás. Debes aprender a compartir la carga conmigo. De encontrarte en una situación en que no puedas dar a tus hijos todo lo que quieres día a día, facilítales lo que puedas y encomiéndame a Mí lo demás.

Lo más importante que puedes entregar a tus hijos es amor, el tuyo y el Mío. Si lo haces, tendrás niños felices y bien adaptados, y habrás cumplido bien tu labor. Mas para poder manifestar ese amor debes pasar tiempo conmigo, leyendo Mi Palabra, orando y reflexionando. Yo cuento con todas las fuerzas, la paz, la fe, el amor y las soluciones que necesitas. Amo a tus hijos y sé exactamente lo que precisan cada día. Anhelo satisfacer todas tus necesidades para que juntos podamos satisfacer las de ellos; pero para eso debes pasar tiempo conmigo.

Cuando te parece imposible dedicarme tiempo es precisamente cuando más falta te hace. Ven a Mis brazos; hallarás reposo. Echa tus cargas sobre Mí. Tengo los hombros bien anchos y los brazos bien fuertes; puedo soportar cualquier cosa que me eches encima. Hazte tiempo para tener comunión conmigo todos los días, y Yo  responderé a tus plegarias por tus hijos. Haré que seas para ellos todo lo que quieres ser. Obraré lo que para ti sea imposible. Y por último, aunque no por ello menos importante, tus hijos verán en tu rostro nueva luz, pues me verán a Mí reflejado en él.

Gentileza de la revista Conéctate.
 
 
No es fácil criar hijos en el mundo de hoy. Muchos de los valores cristianos que quieres inculcarles son objeto de persistentes ataques por parte de personas que tiran en sentido contrario. Te preocupa que aun tus más nobles esfuerzos no basten, y que tus hijos desechen los valores que más significan para ti. Sé que a veces sientes el impulso de arrojar la toalla; pero no lo hagas. Tu interés y desvelo no son en vano.

Por mucho que te desvivas, tus posibilidades tienen un límite. Sin embargo, Yo soy capaz de hacer mucho más que tú, y te ofrezco Mi asistencia. Además, entiendo a tus hijos aún mejor que tú y sé la mejor manera de abordar sus problemas. Ansío colaborar contigo para convertirlos en las personas de bien que tanto tú como Yo deseamos que sean.

Encomiéndamelos en tus oraciones. Por medio de ellas puedes desempeñar tu función mucho mejor, guardarlos del mal y de influencias malsanas y hallar soluciones a sus problemas. Asimismo, me darás la posibilidad de intervenir para hacer lo que está fuera de tu alcance.

Tómate un rato todos los días para orar por tus hijos. Cada vez que te enfrentes a un asunto espinoso, pídeme la solución. Comienza hoy mismo a valerte de la oración para potenciar tus esfuerzos. A fuerza de oraciones se producirán cambios que nunca has creído posibles.


Extraído del libro, "De Jesús con cariño, para momentos de crisis". © Aurora Productions. Photo copyright (c) 123RF Stock Photos
 
 
Soy tu pastor

Hace falta mucho amor y generosidad para criar a una niña, y más cuando lo haces sola. Hay días en que te parece que es más de lo que puedes sobrellevar, que no puedes hacer las veces de madre y padre para ella. No obstante, sigues adelante, y eso me enorgullece.

Un día te alegrarás mucho de no haberte dado por vencida, de no haber dejado de amarla e instruirla lo mejor que podías. Cuando tu hija se haga mayor, al volver la vista atrás y recordar todo el amor y los cuidados que le prodigaste se sentirá muy agradecida y orgullosa de haber tenido una madre como tú.

Sé que además es difícil ser la principal fuente de sustento de tu familia. Quiero ayudarte y velar por ti. ¿Has leído el Salmo que dice: «El Señor es mi pastor, nada me faltará»? No quiero que te falte nada. Si oras y me pides ayuda, te indicaré qué hacer para pagar las cuentas y  me  aseguraré  de  que  tú  y tu hija tengan satisfechas sus necesidades.

Alguien en quien apoyarte

Los niños son una bendición enviada por mí. Cada uno de ellos es un reflejo especial de Mi amor. Nunca son un error. Yo los creo con amor y se los encomiendo a madres como tú, para que los amen y velen por ellos.

Has dado muchísimo de ti para cuidar de tus retoños y sigues haciéndolo. Quiero que sepas que veo y valoro todo lo que haces. Y quiero que sepas también que estoy a tu lado para ayudarte.

En muchas ocasiones no te sientes capaz de ser madre; pero si acudes a Mí, te lo haré más fácil. Es una tarea titánica, sobre todo cuando tienes que hacerla sola; pero Yo te ayudaré a superar los momentos difíciles. Te daré todo el amor y la paciencia que necesitas. Te concederé toda la sabiduría y comprensión que te hacen falta. Seré tu media naranja, alguien en quien apoyarte. Te ayudaré a tomar las decisiones difíciles.

Quiero formar parte de tu familia. En tu casa quiero ser el cabeza de familia. No tienes que sacar adelante a tus hijos sola. Estoy contigo para asistirte.

Tomado del libro “De Jesús con Cariño – Para Ella”. © Aurora Productions. Usado con permiso.
 
 
Reflexión para padres 
  Jesús habla en profecía

Piensen en los hijos con que los he bendecido como Mis hermosos regalos de amor. Cada uno es tan preciado para ustedes, tan querido. Su bienestar, felicidad y crecimiento son de suma importancia para ustedes. También son importantísimos para Mí, pues también son Mis hijos.

Piensen en mi interés por ellos y en cómo los cuido, y la forma en que se lo manifiesto a ustedes y a ellos: por medio de momentos de felicidad, risas, bendiciones y diversión; momentos de aprendizaje, experiencias y cambios; momentos que suponen un reto para su corazón y mente, y que los hacen conocerme mejor a Mí y Mis caminos.

Piensen en que he prometido cuidar de los Míos, y sus hijos son Míos. Piensen en el amor perfecto que siento por ellos y en que comprendo cada una de sus necesidades y deseos, tanto los actuales como los futuros. Mediten en mi capacidad de cuidarlos, sean cuales sean las circunstancias en las que se encuentren.

***

Dije en la Biblia: «¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos» (Lucas 12:6,7; RV 1960). Me preocupo mucho por cada detalle, y en lo que se refiere a tus hijos, me intereso personalmente en ellos y cuido de ellos.

«Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?» (Mateo 6:26; RV 1960) Si Mi Padre y Yo conocemos a cada gorrión y velamos por él, ¿no te parece que he de preocuparme por tus hijos y de velar por ellas? Ellas son también Mis hijos. Un gorrión es un ave muy pequeña y Mis hijos valen para Mí más que todos los gorriones del mundo.

© La Familia Internacional
 
 
El amor de una madre es uno de los más claros ejemplos del amor que Yo abrigo por Mis hijos. Una buena madre ama incondicionalmente y demuestra su amor una y otra vez sean cuales sean las circunstancias. Yo puse ese amor sin igual en el corazón de cada madre para ayudar a todos a entender mejor Mi amor.

Puede que te sientas incapaz de cumplir tu papel de madre. Eres consciente de tus faltas y sabes que no eres perfecta. No obstante, la belleza que rodea a una madre es formidable. Las madres se parecen a Mí por su generosidad y amor

desinteresado, y a veces poco correspondido. Se asemejan también a Mí por las oraciones que elevan a favor de sus hijos y el apoyo que les brindan para cumplir sus sueños. Cuando te concedí hijos, Yo era consciente de que te causarían desilusiones, incluso desesperación y angustia. Pero también sabía que vivirías momentos de gran dicha y de infinito amor, y que ellos le darían mucho más sentido a tu vida.

Ser madre exige bastante, pero tiene sus recompensas: la alegría de sostener en brazos a un recién nacido, la sonrisa de un pequeñuelo, los momentos felices que se viven en familia, la gratitud y el respeto que te manifiesta un hijo adulto, y todos los gestos de amor intercambiados día a día. Esas son algunas de las muchas bendiciones que recibes en pago de todo aquello de lo que te privas para ser madre. Además, un día en el Cielo se te premiará por todos los sacrificios que hiciste. Lo celebrarás con una gran reunión familiar, en la que estarán ausentes las lágrimas y toda limitación terrenal, y en la que te envolverá un amor total. En aquel momento experimentarás el amor maternal en su máxima expresión.

Tomado del revista Conectate. Usado con permiso. 
 
 
Si deseas que tu familia sea más feliz y quieres disfrutar de una vida familiar más satisfactoria, toma nota: Inclúyeme en todo lo que hagas.

No me refiero a que tengas que vivir una religiosidad formalista, almidonada, insulsa. ¡Todo lo contrario! Te sorprenderá lo divertido que puede llegar a ser. Las ventajas de incluirme a Mí son
 demasiado numerosas como para exponerlas aquí; pero te describiré brevemente tres de ellas:

 La PRIMERA es que tengo cantidad de ideas. Mi padre y Yo creamos este mundo. Fue nuestro primer proyecto familiar, si se quiere. Tendrás que admitir que se nos ocurrieron cosas muy buenas. Todo lo que creamos fue en función de ti y lo hicimos con la intención de que lo disfrutaras al máximo; por tanto, ¿no crees que puedo sugerirte cosas más interesantes que hacer con tus seres queridos y amigos que quedarse hipnotizados frente al televisor?

La SEGUNDA es que Yo los entiendo. Me compenetro con personas de cualquier edad. Sé 
mejor que nadie unir las generaciones y mantener la armonía entre ellas. No te olvides de
que llevo siglos en esto. No hay situación que tú tengas que afrontar que Yo no haya ayudado
 a otros a superar. Consulta, pues, conmigo apenas surjan conflictos domésticos.

La TERCERA se resume en más amor. ¿No es eso lo que más desea tu familia, amor? Yo soy
 amor, el mismísimo espíritu de amor. Donde Yo estoy, hay amor. La Biblia dice que en en Mi
 presencia hay plenitud de gozo, delicias a Mi diestra para siempre (Salmo 16:11). Tengo mucho
 amor para ti y los tuyos, mucho más del que puedes imaginarte, mucho más del que puedes contener. 

Está a tu alcance en todo momento. Basta con que lo pidas. Estoy a tu entera disposición. Di simplemente: «Jesús, gracias por formar parte de mi familia, por ser nuestro jefe de familia.
 Acompáñanos en lo que nos disponemos a hacer».

Tomado de Conéctate. Usado con permiso.  


 

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